Narrativa

BLOQUE I. Narrativa:

El mundo de lo narrativo. La oralidad


Marlene Rodriguez Flores, Presentación de la diosa Deméter, 3"C"V

Alison Michel López Niño. Presentación de la diosa Hécate, 3"C"V

José Ángel Cano Bacilio. Presentación del dios Hades, 3"C"V






MITOS



El origen de la música

Por:
López Niño Alison Michel
Cano Bacilio José Angel

Cerezo Cruz Danna Michelle

Se encontraban sentadas y hablando de todo tipo de cosas sobre su futuro las nueve hijas de Zeus y  Mnemósine, todas destinadas a pertenecer al séquito de Apolo desde aún antes de su nacimiento. Euterpe, quien amaba su soledad y el silencio, buscaba como huir. “El tiempo exige su tributo”, repetía en su mente, a la vez que salía de sus aposentos y sin darse cuenta se perdía, lejos de sus hermanas, de su destino y de su lugar predilecto.                                                                                                          Después de horas caminando, sin hablar con nadie más que no fueran sus propios pensamientos, volvió en sí misma y se encontró en un lugar que no le permitía divisar ningún camino de regreso. Euterpe comenzó a buscar y recolectar cosas que le ayudaran a recuperar fuerzas, buscó hasta que encontró unas bayas y las comió cayendo en un profundo sueño.
Mientras tanto su madre, Mnemósine, preocupada, buscó a Eolo con la esperanza de que el viento ayudara a su hija a orientarse y volver a casa. Pero al despertar Euterpe y sentir el frió viento acariciando sus hombros desnudos y pies descalzos, buscó algo que la cubriera de la intemperie, así que se cubrió con hojas y flores.                                                             

Luego de días, habiendo encontrado una forma de subsistir, la pequeña Euterpe trató de buscar a alguien, pero no encontraba respuesta, pues cada vez que gritaba el viento no respondía nada más que susurros. La inocencia de la hija de Zeus la llevó a pensar que tal vez no estaba siendo lo suficientemente cortés, así que recitó poemas de auxilio, algunos existentes, y otros que la desesperación le ayudó a crear.

De las ramas sacó varas a las cuales hizo orificios, por ocio y para no enloquecer en su quietud. Esa tarde el viento de Eolo sacudió al ritmo de la frustración de Mnemósine convertida en furia, el enojo arrastró y deformó la voz de Euterpe, a la vez que atravesaba los orificios de las ramas que jugaban aún entre sus manos, el sonido del viento dejo de susurrar a sus oídos para convertirse en un sonido reconfortante y mágico que hechizó a las ciudades lejanas y a la propia Euterpe, quien no podía reconocer su propia voz en compañía del sonido que había creado.
El rumor de los sonidos hechizantes llegó a Zeus, quien gracias a los testimonios que hablaban de lo emotivo y exótico que era escuchar aquello que salía del bosque; mandó a buscar a la criatura y traerla hasta él.                        
Pasaron semanas y nadie se había atrevido a capturar a la criatura, no por miedo, sino por qué nadie quería dejar de escucharla. Cansado, Zeus la capturó mientras dormía, para que pudiera escucharla por si mismo, sin embargo al momento de examinarla, observó el rostro de Euterpe, el cual seguía igual aunque todo lo demás en ella luciera diferente. Aviso a su madre, y la encerró por semanas como castigo por escapar.                                                  

Aquellos acostumbrados a deleitarse con los hechizos anónimos de Euterpe habían comenzado a hacer presencia y al enterarse del encierro de la misma, decidieron en un en un acto más de egoísmo que de caridad, ayudarla a escapar, es así que durante la noche forzaron las cerraduras del lugar donde se encontraba y entraron, sin embargo en el lugar solo encontraron comida y una inscripción en el mármol que decía: “Mientras vivas, brilla, no sufras por nada en absoluto. La vida dura poco y el tiempo exige su tributo”.               Sin saber nunca de donde salió el majestuoso sonido en medio del lúgubre bosque , la gente comenzó a tratar de imitar lo que sus recuerdos registraron y a honrar a la musa que inspiró lo que después se denominó como música.










Ask, el semidios
Por:
Yatmatzen Marlene Rodríguez Flores

Ask, semidios de ojos saltones como los de un búho, piel suave pero blanca como la nieve que provoca Temis y con valentía como la de un león obtenida por su padre; hijo de la Diosa Eris y Perseo.
Un día, Ask estaba merodeando como de costumbre por el Olimpo escuchando lo que los demás dioses decían. 
Su madre quería saber algunas cosas sobre Zeus, puesto que sentía una atracción hacía él, por lo que ella le otorgó dos dones esenciales que consistían en el anonimato y el poder transformase en otras personas, con los cuales podía obtener información sobre cómo acabar con Hera.
Como de costumbre, Zeus mientras se encontraba deambulando por los jardines, se le presentó Ask quien adquirió la forma de Andes, hermano de Zeus. Entonces comenzó a cuestionar acerca de su esposa per no brindó las suficientes respuestas, por lo que decidió transformase en alguien que sí fuera de suficiente confianza para Zeus, Rea era la indicada.
Al día siguiente ya sabía donde estaría Zeus, tomó el papel de su madre, pero cuando lo empezó a interrogar, inmediatamente se dio cuenta que se trataba de Ask, por su particular manera de expresarse, así que Zeus le ofreció una bebida que lo regresó a su personalidad original, por lo consiguiente lo castigó obligando a cargar con las dudas ajenas.






FÁBULAS


La marca
Muy contenta camina aquella gata tan grande como un globo aerostático, con ojos saltones como los de un sapo y un pelaje negro, tan negro como la noche. Encontrándose en su camino a una dulce araña que inmediatamente lanzó su veneno sobre su delicado lomo, causándole gran dolor, pero el dulce arácnido no le dio importancia a lo que ocasionó.

Pasaron los días y aquella linda felina no volvió por ahí. Y sucedió lo mismo con un pequeño roedor y una mariposa de alas enormes.

Hasta que se dio cuenta, la araña, que aquellos inocentes animales habían perdido la vida, a pesar de que su intención no era dañarlos sino poner una marca para reconocer con más facilidad a quienes quería como amigos. Quedó totalmente en un mar de llanto.
A veces realizamos cosas con un buen propósito, pero inconscientemente efectuamos lo contrario.
Escrito por:

Hernández Romero Javier

Morales Borges Jordan David

Rodríguez Flores Yatmatzen Marlene





El amor de una loba.
Por:
Oscar Ramire z Zepeda 
Jonathan Martínez Sánchez

Jose Ángel Cano Bacilio

Una loba necesitada de amor, partió en un viaje en búsqueda de su media naranja,en dicha travesía conoció a un poderoso e imponente león,él cual la asombró con su gran melena que era como los rayos del sol.Pero no todo fue color de Rosa, ya que el felino por su arrogancía trataba de una manera muy cruel a la lobuna,lo cual provocó que huyera de esta relación.Pasado el tiempo conoció un tigre,con él cual la situación fue la misma que con el felino de gran melena.A lo largo de su recorrido se seguía presentando el mismo problema que en sus anteriores relaciones,hasta tal punto en el que llegó a creer que todos los animales eran iguales.
Un día se topó con un perro y ella en un inicio penso que su destino sería el mismo.Sin embargo esté canino le demostró que la historia no siempre es igual.

"No todas las cosas están hechas con el mismo molde."



Milo y Mailo

En un barrio muy grande existía una familia cuya mascota
era un gato llamado Milo, él era muy consentido y mimado
por sus dueños, nunca le faltaba alimento, ni agua, ni mucho
menos juguetes y todos los gatos de ese barrio lo consideraba
muy presumido.
En el otro lado del barrio había una pandilla
de gatos, todos amigos muy unidos, contrario a Milo, ellos
habían crecido teniendo que rascarse con sus propias garras,
buscando comida. 
La dueña de la casa donde vivía Milo salió a tirar los desperdicios
de la cena anterior, mientras que Mailo, un integrante de la pandilla
conocido por conseguir comida muy fácil, escondido, esperaba
cauteloso a que entraran de nuevo para llevar a cabo su rutina diaria;
saltar la valla de la casa y sacar la comida en buen estado para llevarla
a sus amigos. Como era costumbre Milo ya se encontraba esperando
en su balcón a que Mailo entrara para poder burlarse de él. 
-¡Los gatos no son roedores!- gritaba.
-¡Y los felinos no usan ropa, eso déjalo para los humanos! 
Milo se sintió ofendido por no poder ganar la discusión por lo que se apresuró
para quitarle a Mailo lo poco que había recolectado,
sin embargo, no se dio cuenta de que ya estaba demasiado
lejos de su casa, por tal razón se perdió, asI encoque,sin
encontrar ningún camino que recordara, busco algún lugar
donde protegerse en lo que sus dueños salían a buscarlo. 
Después de caminar hora tras hora, se encontró con un grupo
de gatos quienes con amabilidad le ofrecieron unirse a ellos,
pues su pandilla era, según ellos, 'la mejor pandilla de todo
el mundo' y la comida que robaban era la más exquisita de
todo el lugar, aun así Milo no creyó nada y despreció la basura que
le habían ofrecido, no sin antes alardear sobre su posición tanto como pudo. 
Luego de caminar, lo que al gato mimado le parecieron mil noches,
llegó al mismo lugar donde había visto a los gatos que le ofrecieron a
anteriormente y con temerosidad intentó acercarse, ya no aguantaba más e
hambre puesto que sentía como su estómago estaba a punto de comenzar
una revolución, fue cuando el rugido de las tripas de Milo llegó con
desesperación a los oídos de la pandilla de gatos que se dieron cuenta de s
presencia, entonces Mailo, con amabilidad, decidió darle la porción de comida
que le correspondía aquel día puesto que Milo se encontraba en las peores c
que jamás hubiera visto. Fue entonces que Milo se dio cuenta que hay cosas
muy pequeñas que te pueden dar más felicidad de lo que piensas.
Pues todos aquellos de quienes se había burlado eran felices a pesar de lo p
que tenían.
Las cosas más insignificantes son las que te suelen hacer más feliz. 
Escrito por: 
Danna Cerezo Cruz
Camila Cossio González
Alison López Niño




CORTOS DE LEYENDAS

  1. Leyenda "El día en que se atrapó una bruja
Por: López Niño Alison Michel
Hernández Romero Javier
Cerezo Cruz Danna Michelle
Rodríguez Flores Yatmatzen Marlene

2. La cueva del rey
Por:
Velázquez López Matea Zarai
Morales Zacamecahua Mauricio
López Hernández Ángel Miguel
José Ángel Cano Bacilio


Minificciones
por: 


López Niño Alison Michel

Amo cuando mi madre se acuesta a mi lado, cuando la abrazo y beso su hombro. Solo desearía que me cantara como cuando era un niño y no podía dormir. ¡Qué rabia me da! ¿Por qué no me arrullas con la misma intensidad con la que gritabas cuando te metí al ataúd?


Después de todas aquellas noches con las sábanas vacías, decidí al fin ocuparlas con alguien a quién he llevado a dónde nunca te llevé, ha entendido todo lo que nunca entendiste y me ha hecho más feliz de lo que nadie ha podido, y sabes qué, justo ahora, estoy a punto de hacerme el amor.



LA PRINCESA
Por: Rodríguez Flores Yatmatzen Marlene

Aquella mujer insistió tanto en ser rescatada, que al ver a su héroe prefirió cerrar con doble candado la puerta de la torre.

Es casi imposible acercarse a esa bella mademoiselle, su esposo es una bestia


Título: Era feliz
Por Cano Bacilio José Ángel
Era yo el hombre más feliz del mundo hasta que tú apareciste.

Título: Mil años por ti
Recuerdas cuando te dije que viviría mil años para estar aquí contigo? y tú me respondiste "no digas locuras", bueno pues sigo aquí aunque tú ya no estás conmigo.Todo por estar con él.

1 comentario:

  1. Fueron de mi agrado ambos mitos, sin embargo el mito "El origen de la música" me pareció muy interesante y original lo que conlleva a captar la atención del lector.
    3°BV

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